Enemigos del talento

DIEGO ARMARIO

 

Los psicólogos son gente que intentan resolver problemas de la mente con palabras bonitas. Me consta que esta frase va a molestar a antiguos compañeros de universidad, porque yo estudié  durante un tiempo esa disciplina, aunque la abandoné por otra que tampoco es demasiado rigurosa, pero simplifico mi opinión porque en mi oficio, la mejor forma de explicarse es dar un titular.

Hoy he leído  en un periódico una frase que ha dicho un experto en la mente humana, según la cual “la envidia y el miedo son enemigos del talento”, y me he quedado pensándola un rato por ver si me sonaba a verdad o a ocurrencia,  y al final he concluido que hay miedosos con talento y envidiosos con arte, a los que solo les falta ser felices, porque no lo son.

Yo creo que el verdadero enemigo del talento es la mediocridad y no hay más que echar un vistazo a quienes dicen de sí mismos que son unos líderes políticos para comprobar que no tienen madera para sostener esa presuntuosa autoafirmación.

El talento es una cualidad que hay que poner al servicio de algo digno, porque quienes lo utilizan exclusivamente para su propio beneficio y en contra de los demás, tarde o temprano acaban mal y no solo pierden lo que habían ganado sino que descubren que están solos.

Tal vez los que nos dedicamos a otros asuntos, que algunos consideran de menos cuantía, tenemos la ventaja de disfrutar del afecto y la amistad de gente sencilla que es la que merece la pena.

Por cierto quiero aprovechar este artículo de hoy para disculparme con algunos amigos que vinieron el otro día a la presentación de mi novela y que, a la hora de firmarles el libro no recordaba su nombre o no asociaba su rostro a alguien con quien comparto confidencias literarias en las redes sociales.

Lo mío es el despiste, jamás la estupidez de los que se lo tienen creído, ni la mala fe.

Fuente: DIEGO ARMARIO

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