Internet: Activismo y nuevo poder mediático

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Google, Facebook, Netflix, Amazon… ¿Quieres más?

¿Es internet un nuevo medio de comunicación?

Hay dos opiniones diferentes al respecto. Por un lado la que afirma que, evidentemente, internet es un nuevo medio de comunicación en sí mismo, y por otro lado, la que sostiene que internet no es un medio sino una herramienta, un canal por así decirlo, que sirve para distribuir la información de los medios tradicionales que se han pasado al mundo cibernético y que también es un trampolín ideal para medios emergentes.

Pero ¿Cuál es la realidad? ¿Realmente es internet un nuevo medio de comunicación?

Personalmente, creo que equiparar internet con un medio de comunicación ordinario es una grave equivocación, porque, tal y como afirma Dominique Wolton (director de investigaciones en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia (CNRS) y del laboratorio «Información, comunicación y retos científicos»), Internet se trata de un sistema de información automatizado interactivo, que obtiene su fuerza precisamente por no ser un medio de comunicación: ya que en él se tratan mensajes de todo tipo que pueden ser enviados y captados por cualquiera, y que no están organizados ni controlados por nadie en concreto… o al menos hasta ahora así había sido.

Por su parte, Alejandro Piscitelli (filósofo argentino especializado en los nuevos medios), descubre novedades y ventajas en donde Wolton solo veía ciertas restricciones respecto a internet, al que Pisticelli define como hipermedio. Según él, internet se habría convertido en el nuevo medio por antonomasia en esta era post televisión, siendo mucho más complejo y diferente a cualquier otro medio de comunicación existente hasta el momento. Y en referencia a esto, surge una nueva realidad, y es que los medios tradicionales pierden fuelle frente a todos los recursos que ofrece internet. La prensa escrita (periódicos, revistas, etc…) fue la primera en caer, ya que con el avance tecnológico los usuarios preferían acceder a la información de forma gratuita mediante dispositivos electrónicos, como smartphones, tablets y ordenadores, en lugar de ir al quiosco para comprar el periódico de forma física. Por eso mismo, esta clase de medios han tenido que evolucionar y estudiar bien su digitalización, porque era digitalizarse o dejar de existir en unos pocos años. Muchas revistas, por ejemplo, ofrecen información de forma gratuita a través de un blog o página web principal pero luego posibilitan poder leer lo que es la revista pagando previamente por descargarla. En cuanto a los ingresos, la publicidad que se inserta en el blog se convierte en la nueva fuente de financiación principal de los medios escritos, además de las ventas por descarga del número de la revista, periódico, etc… que contiene información que por supuesto no se muestra en el blog, pero finalmente esto último se convierte en algo secundario en lugar de ser al revés. Tampoco hay que olvidarse de un hecho, y es que todos los portales de internet son multimedia, pudiendo ver y escuchar vídeos que complementan esa información que se quiere transmitir.

La televisión tradicional ha durado hasta el momento y sigue defendiéndose pese a las nuevas alternativas que están perfilándose desde hace un tiempo. Por ejemplo, los nuevos televisores

vienen con conexión a internet, de modo que puedes ver lo mismo que en un ordenador pero en la tele. Plataformas como Netflix (que ofrece ver en streaming mediante suscripción previa películas, series…) o la recientemente creada Flooxer (en España) partiendo de una iniciativa de Atresmedia por captar público joven a través de los Youtubers más famosos o de mayor tirón de España, tienen como objetivo principal el ir sustituyendo a las televisiones tradicionales poco a poco.

Toda la industria del entretenimiento y de la información (las cuales están más que ligadas), están cambiando a un ritmo vertiginoso, puesto que la forma de consumir ha cambiado radicalmente, sobre todo entre la población joven que es la que va continuar viviendo unos cuantos años más. El caso es que internet puede ser, o bien una mina llena de diamantes en bruto a esperas de ser limados, o la ruina de los que hasta ahora han llevado la voz cantante en este asunto.

Pero ¿Quiénes “gobiernan” en internet?

Tal vez hablar de gobierno sea excesivo, pero tampoco andaría demasiado desencaminada la cosa. Hay varias empresas que son, con excesiva diferencia, las reinas de internet, y con reinas me refiero a que no hay ninguna otra que pueda acercárseles ni de lejos. Porque ya no se trata solo de cuáles son los medios de comunicación más destacados dentro de internet, sino de cuáles son las empresas que posibilitan la difusión y el alcance de los mismos. Y sí, con esto me refiero a los motores de búsqueda y a las redes sociales.

Me quiero centrar en este punto principalmente en Google y Facebook:

Google: Lo que comenzó como un proyecto universitario de dos estudiantes de Stanford se ha convertido en la mayor compañía especializada en productos y servicios relacionados con Internet, software, dispositivos electrónicos y otras tecnologías. Su producto estrella, por decirlo de un modo, es el motor de búsqueda, con el que empezó, y que ha ido ampliando sus servicios a lo largo de estos años ofreciendo también correo electrónico (Gmail), servicio de mapas y GPS (Google Maps y Google Earth), Youtube que es el mayor portal de vídeos de internet, y otras utilidades. También mejoró el navegador creando Google Chrome así como la red social Google+ para hacerle la competencia a Facebook en ese sentido también. Por otra parte, Google lidera el desarrollo del sistema operativo basado en Linux, Android, orientado a teléfonos inteligentes, tabletas, televisores y automóviles y en gafas de realidad aumentada, las Google Glass.

Siendo Google la página web más visitada del mundo, con más de 1000 millones de peticiones de búsqueda diarias, se ha convertido en el canal que otros medios necesitan para ser vistos por los usuarios, y para explicarme pondré un ejemplo bien sencillo, y es que si tu página web no está bien posicionada en Google, por bueno que sea el contenido, es como si ésta no existiera. Así que se genera cierta dependencia de Google y de todas las herramientas que pone a disposición de las empresas o de los usuarios para ocupar la primera posición de la hoja de búsqueda. Una cifra un tanto abrumadora es la de que Google gana 30.000 dólares por minuto, lo que suponen 4.3200.000 dólares al día, 1.296.000.000 dólares al mes y por último, 155.520.000.000 dólares al año. Son cifras que a la población normal nos dejan cuanto menos perplejos porque, las cosas como son, ni en sueños somos capaces de imaginarnos semejante cantidad de dinero. Para que os hagáis a una idea, España tiene una deuda externa de 1,78 billones, lo que posiciona al país en una situación financiera bastante delicada. Entonces ¿cómo es posible que una empresa ingrese al año poco menos que la deuda de un país entero? ¿Podría llegar a tener una empresa de la talla de Google más poder financiero que un país o que un conjunto de países? ¿Acaso no es esto ya otra forma de gobierno?

En cuanto a esto último, Google ha sido fuertemente criticada junto a otras empresas del sector tecnológico como Microsoft, Apple, Yahoo!, Verizon, Vodafone, por citar algunos, por haber colaborado con las agencias de inteligencia de diversos países en la creación de una red de vigilancia mundial, datos que han ido saliendo a la luz por la prensa internacional entre 2013 y 2015, y que demuestran la vigilancia que varias agencias de inteligencia, en especial por Estados Unidos en colaboración con sus aliados, han estado ejerciendo de manera masiva sobre la población mundial, lo que incluiría también a diversos líderes mundiales que han sido espiados.

Facebook: Esta red social fue creada por Mark Zuckerberg junto a Eduardo Saverin, Chris Hughes y Dustin Moskovitz. Originalmente fue creada como un sitio para que los estudiantes de Harvard pudieran comunicarse de forma fluida y compartir contenido a través de la red. El proyecto resultó tan innovador que se extendió en muy poco tiempo convirtiéndose en todo un fenómeno y en la principal red social del mundo, ya que está disponible en 110 idiomas y tiene unos 1650 millones de usuarios activos pese a que hay usuarios que poseen más de una cuenta. Al igual que Google, Facebook está implicado en la red de vigilancia mundial, aunque antes de que salieran los documentos que descubrían todo el pastel, Facebook ya recibía duras críticas por la supuesta falta de privacidad que sufrían sus millones de usuarios. Debido al éxito de Instagram, Facebook la adquirió el año 2012 por 1000 millones de dólares. Y en Febrero del 2014 los responsables de Facebook anunciaron la compra del servicio de mensajería móvil WhatsApp por 16 000 millones de dólares. Cabe destacar que Facebook se ha convertido en una plataforma ideal para los publicistas, ya que con semejante cantidad de usuarios sus anuncios se ven más que en cualquier otro medio y la campaña no resulta tan cara como en la televisión, por poner un ejemplo. Y no son solo las grandes empresas las que se publicitan en Facebook, sino que son cada vez más las pequeñas y medianas empresas que también lo hacen, dando resultados más que positivos en el alcance de las distintas campañas. Esto ha hecho que los ingresos de Facebook crecieran hasta alcanzar los 3.850 millones en 2015 desde los 2.590 millones de dólares el año 2014, superando ampliamente las expectativas de los analistas. Se ve que el pique entre Google y Facebook irá aumentando a medida que Facebook siga aumentando la cuota de mercado en lo referente a publicidad, que actualmente rondará el 10% frente al 30% de Google. De todas formas, Facebook lidera con grandísima diferencia los ingresos por publicidad en redes sociales, un 65% para ser exactos.

Activismo cibernético y libertad de expresión

Lo malo de internet es que, al igual que sucedió en su día con las televisiones y las radios, se está privatizando cada vez más. En cuanto al activismo cibernético, está claro que éste nació por la necesidad de los individuos por expresarse e incluso manifestarse sin someter sus palabras a la censura típica de los medios de comunicación de masas tradicionales, los cuales

siempre han monopolizado la información presentando una supuesta “opinión pública” que no encaja del todo la realidad.

Los activistas cibernéticos se valen de páginas web que tienen como base algún tipo de reivindicación, pasando por blogs para tratar y criticar problemáticas de actualidad desde su enfoque “poco tradicional”, y cuentas en todo tipo de redes sociales -aunque las más destacadas en este asunto sean Facebook, Twitter y Youtube- en las que los usuarios muestran continuamente su opinión respecto a algo. Pero no hay que olvidarse del asunto de la “Red de vigilancia mundial” en la que Facebook y Google estaban implicados, por lo que puede deducirse que estas empresas poseen los datos de las cuentas de los activistas cibernéticos así como sus conversaciones, número de teléfono, etc… no es casualidad que de repente haya que vincular el número de teléfono a la cuenta de usuario de una red social, y que, en muchas ocasiones, si el número no es verificado pasan a bloquear la cuenta. ¿Acaso no se hace esto para controlar a la gente?

Como bien dice Noam Chomsky –profesor de lingüística y filosofía de la universidad de Massachusetts, así como un gran pensador- “Internet va a utilizarse como otra técnica de control y de manipulación, y para mantener a la gente en su papel de consumidores insensatos de objetos que en realidad no desean” Y añade que una forma de mejorar el activismo cibernético sería reduciendo el poder privado en internet y la dependencia de los usuarios a esos servicios.

Muy famosa y útil se ha hecho en este sentido Wikileaks, una organización mediática internacional sin ánimo de lucro, en donde fuentes anónimas (o no pero preserva su anonimato) publican a través de esta web informes anónimos y documentos filtrados con contenido sensible en materia de interés público. Su creador, Julian Assange, publicó 92 mil documentos secretos de los Estados Unidos y ahora se encuentra en Ecuador en donde le dieron asilo. Por otro lado, fue Edward Sowden, consultor de la CIA, quien publicó otros cuantos miles de documentos sobre la red de vigilancia mundial llevada a cabo por el gobierno de EEUU en colaboración con otros países.

Concluyendo, la libertad de expresión encuentra sus limitaciones cuando existe un “control invisible” sobre el ojo público, es decir, cuando todo lo que decimos, compramos o buscamos es observado por terceros que analizan esos datos para mantener controlada a una sociedad que vive bajo una falsa sensación de libertar cibernética.

Twitter : https://twitter.com/ellenray96

Página web : https://misletrasciegas.wordpress.com/

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