La UTER denuncia el intento del gobierno local de «anular» esta federación vecinal

 

Desde la llegada del nuevo gobierno local (PSOE-IU), la Federación de Asociaciones Vecinales de Utrera (UTER) está siendo ninguneada por parte del Ayuntamiento. Así lo siente este colectivo que, de hecho, ha querido poner de manifiesto el trato que viene recibiendo desde el pasado mes de junio.

La citada entidad representa a la mayoría del tejido asociativo vecinal de Utrera. Sin embargo, el alcalde de la ciudad, José María Villalobos (PSOE), «no ha encontrado hasta el momento tiempo para recibirnos, a pesar de que lo venimos solicitando reiteradamente tanto de manera verbal como por escrito». Lo explica el presidente de la federación, Manuel Martín, en declaraciones a Utrera Digital, afirmando incluso que ha acudido a alcaldía junto a la edil de Participación Ciudadana para reclamar ese encuentro, recibiendo como respuesta por parte de la propia secretaria de Villalobos «que el alcalde era quien decidía cuándo y con quién se reunía».

MANUEL MARTIN UTER

Manuel Martín con algunos de los documentos presentados en el Ayuntamiento

Este asunto no solamente afecta a la UTER, sino también a las distintas asociaciones de vecinos. De hecho, la federación ha celebrado recientemente una reunión en la que sus miembros han puesto de manifiesto este asunto. Por ello han decidido presentar en el Consistorio un escrito con las firmas de sus representantes, demandando nuevamente esa cita. A todo esto se suma el «abandono» que sientenpor parte del gobierno local, que «no atiende las peticionesque les hacen llegar en relación a las necesidades de las barriadas».

Junto a este asunto, otro de los mayores quebraderos de cabeza para Manuel Martín y su equipo tiene que ver con la sede de la UTER. El Ayuntamiento les cedió en el año 2004 unas dependencias en la calle Cristóbal Colón, donde realizaban las reuniones, se guardaba la documentación y el material, y se atendían a los ciudadanos y a los presidentes de las asociaciones. A esto se une el proyecto que existía de crear un portal vecinal a través de las nuevas tecnologías, así como la intención de llevar a cabo acciones formativas, talleres,…

Pese a todo ello, el pasado mes de septiembre, el concejal de Régimen Interior y la de Participación Ciudadana, Francisco Campanario (PSOE) y Sandra Gómez (IU), respectivamente, «me comunicaron verbalmente quedebíamos dejar ese local porque querían instalar en él las dependencias de Sanidad, y que teníamos que marcharnos al espacio sociocultural de La Fontanilla». Martín les comunicó que este nuevo lugar «estaba más alejado del centro y no reunía las condiciones que la UTER necesita para su funcionamiento», al tiempo que les reclamó que esa petición se fuera entregada por escrito.

Tras ese anuncio, en octubre instaron al presidente de la federación que entregara las llaves del local de Cristóbal Colón para poder llevar a cabo trabajos de acondicionamiento y, ya por escrito, que debía abandonar ese recinto. Sin embargo, «cuando teníamos todo nuestro material y equipos recogidos, parece que dejaron de tener prisa para el traslado, que no se efectuó hasta el 20 de diciembre». Además, este mismo día «se cambiaron las cerraduras y nos dejaron sin poder entrar a retirar algún material más que teníamos aún en el interior».

Desde entonces, la UTER siente que está ocupando un edificio que no le corresponde, ya que «no tenemos ningún documento que acredite oficialmente que podemos estar allí». Más llamativo aún es que, cuando fueron trasladados hasta las antiguas instalaciones de Sanidad y Consumo, «estuvimos una semana sin ni siquiera llaves de esas dependencias y, fue a fuerza de mucho insistir, cuando me las dieron desde alcaldía».

Los problemas no terminan aquí porque, en el nuevo local, la UTER debe compartir espacio con otra asociación, por lo que han solicitado al Ayuntamiento que ponga «un tabique que nos permita tener nuestros enseres en un espacio concreto, con la privacidad que también necesita la documentación y el funcionamiento de la federación». Sin embargo, pese a que «todo eso fue lo pactado» con el gobierno, dicho proyecto no se ha acometido y tampoco se han cambiado las cerraduras, por lo que «en ese edificio entra cualquiera, y no podemos tener nuestras pertenencias en esas condiciones».

Manuel Martín, que ejerce como presidente de la UTER desde el año 2007, afirma que el gobierno local «nos está anulando, porque nos tienen paralizados desde verano, y parece que forma parte de un plan trazado para anular la federación o conseguir que desaparezca». De hecho, considera que «se ha intentado politizar» la institución que él representa.

Todo esto viene ocurriendo en un año que debía ser muy especial para la UTER, ya que está celebrando su vigésimo quinto aniversario de existencia. Sin embargo, los proyectos que estaban en mente para conmemorar esta efeméride se han esfumado ante las dificultades que, desde su llegaba al poder, están encontrándoseen todo momento por parte del gobierno encabezado por Villalobos.

Fuente: UTRERADIGITAL

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