Programación Predictiva: normalizando la usura en las relaciones personales

La Programación Predictiva es una herramienta usada en todos los ámbitos de poder que se precien. Con ella se moldean las voluntades de las personas para que crean lo que han sido condicionadas a creer. Se fijan límites de tiempo y se actúa en consecuencia.

Por ejemplo: queremos que en tres años la opinión mayoritaria esté a favor de la pena de muerte, o de iniciar una guerra, o de los calzoncillos rosas por fuera del pantalón. Entonces se pone en marcha la maquinaria propagandística, que abarca todas las facetas comunicativas (prensa, radio, T.V., cine, etc.) y se va dando visibilidad a la idea por todos los frentes.

Por ejemplo, los calzoncillos rosas: un día aparece Llustin Biber totalmente colocado en una fiesta en Malibú con unos calzones rosas encima del pantalón. Al cabo de un mes, Ortega y Gasset, famosos diseñadores de moda, presentan en una pasarela a su mejor modelo con calzoncillos de encaje rosa. Tiempo después, Labuenorra Deturno, famosa actriz y cantante y presentadora y madre y escritora y embajadora de unicef y bióloga y concienciada y empresaria y ecologista y moderna comenta que los hombres con calzoncillos rosas la ponen cachonda. Cristiano Follardo sale de su Lamborghini con esmoquin y calzoncillos rosas de seda. Luego el famoso filósofo y académico de la lengua y millonario playboy Tony Stark escribe un apasionado ensayo sobre la liberación masculina y los gallumbos.
Por último, ya totalmente normalizado el tema, el presidente del gobierno se dirige a la nación con sus correspondientes calzoncillos. El atril del congreso ha sido convenientemente recortado para que se aprecie bien el flamante complemento masculino.

En Maldita Propaganda usamos la fina y la gruesa ironía para comentar estos temas, pero no tienen ninguna gracia y son muy serios y a tener en cuenta.

Aquí vemos un ejemplo de programación predictiva que quiere poner las relaciones personales al nivel del comercio:

Si usted vende el producto a tres personas, recibe una comisión. Se convierte usted en representante de comercio, en intermediario a comisión.
Hemos de suponer entonces que la empresa en cuestión tendrá que darle de alta en la Seguridad Social, y que todos los impuestos han de ser satisfechos tanto por la empresa como por el trabajador.
En caso contrario, se incurre en fraude… ¿no?

“Si tienes un amigo, tienes un tesoro” Hasta las frases populares, la mayor parte de las veces cargadas de razón, pueden ser utilizadas en su contra.

Lo que realmente nos alarma aquí es la utilización de los amigos y familiares como mero recurso económico. Como un activo del que uno dispone para invertir.

En Bankia van mucho más lejos, y ya hablan de comisiones que uno paga en la vida por atender y compartir con sus seres queridos. Atentos a la jugada:

Repugnante, que otra cosa se puede decir.

Si, queridos, ahora las cosas que hacemos por los demás son comisiones que pagamos. Y si no cumplimos nuestros “contratos sociales” se nos penaliza comisioemocialmente. Es natural que nuestra pareja nos cobre una “comisión” por irnos con los amigos. Nos imaginamos la escena y vomitamos.
Por favor, cualquiera que tenga una pareja así, que huya a Sebastopol.

Si tu amiga te cobra comisiones emocionales, no es tu amiga. Si demandas comisiones por tu amistad, no eres humano. Rata, tal vez.

No se pueden destruir las relaciones personales sin destruir a las personas, pero sí que se puede modificar el objeto de las relaciones personales.
Se puede implantar la idea de que las personas son vampiros que quieren aprovecharse de uno.
Con esa idea en mente uno se convierte en huraño, egoísta, desconfiado, incapaz de dar, incapaz de aceptar. Se inhumaniza, aunque a efectos de la economía se sigue siendo perfectamente funcional. Incluso más eficiente, si cabe.
Al no confiar en nadie, se han de comprar todas las cosas.
Uno puede comprar amigos, ocio, hijos, con la ventaja de que si no queda satisfecho, se le compensa con el reembolso o el cambio por un producto de similar valor.

Esta campaña de cambio de conciencia se lleva a cabo desde todos los medios y desde hace mucho mucho tiempo.
Los ejemplos arriba citados no son más que la punta de iceberg.
Desgraciadamente esta campaña de cambio de conciencia se está revelando efectiva, y suponemos que en un futuro no muy lejano la forma de vida en las ciudades y, en general, en el mundo “civilizado”, será muy diferente… y aterradora.

¡Uno con alma! ¡Que no escape!

 

 

Fuente: MALDITA PROPAGANDA

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