Agujero de 1,8 millones en la caja municipal de Dos Hermanas

 

 

La Cámara de Cuentas constata la desaparición del dinero y censura la falta de controles

Una sola persona recibía la recaudación y registraba las operaciones en el sistema de contabilidad

El Ayuntamiento detectó el desvío de dinero en 2012 y denunció los hechos en los tribunales

 

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Francisco Toscano, alcalde de Dos Hermanas. JESÚS MORÓN

De la caja municipal del Ayuntamiento de Dos Hermanas han desaparecido 1.870.669 euros. La Cámara de Cuentas constata en un informe hecho público la semana pasada la desaparición de esta cantidad y pone de manifiesto la falta de control y los errores de fiscalización que la propiciaron. El Ayuntamiento nazareno ya puso estos hechos en conocimiento del Juzgado de Instrucción y del Tribunal de Cuentas, y apartó de sus funciones a la responsable de la gestión de este departamento.

La desaparición de fondos de la que ahora informa la Cámara de Cuentas se produjo entre los años 2007 y 2011 en la caja municipal, el órgano del sistema de contabilidad que con mayor frecuencia utiliza dinero en metálico y cheques bancarios para efectuar ingresos y pagos. Es, como consecuencia de ello, un ámbito de más difícil fiscalización y, por tanto, en el que se hace preciso redoblar los controles.

No es el caso del Ayuntamiento de Dos Hermanas, donde una única persona -salvo en periodos vacacionales o bajas por enfermedad- estaba a cargo de la caja. «Este responsable custodiaba su saldo, realizaba cobros, se encargaba de recibir el producto de determinada recaudación y también hacía pagos, todo ello en efectivo». Esa misma persona registraba las operaciones en el programa de gestión contable del Ayuntamiento, lo que, a juicio de los auditores «suponía la posibilidad de alterar los estados contables». Bastaba sólo con modificar o anular los asientos realizados para ocultar un cobro y hacer desaparecer el dinero.

El Ayuntamiento de Dos Hermanas no tuvo sospechas de esta situación hasta el año 2012, cinco años después de que empezara a producirse. Y no por discordancias en las cantidades, sino en las fechas. En el cierre de cuentas del ejercicio 2011 se detectaron «incoherencias de fechas» entre la realización de algunas operaciones y su registro contable», por lo que se abrió una investigación interna que puso de manifiesto «disposiciones de efectivo sin justificación documental por un importe estimado de 1.870.669 euros», según acredita el informe que la Cámara de Cuentas acaba de hacer público. Una de esas salidas «sin justificación aparente» llamó especialmente la atención por su cuantía: 600.000 euros. Las cifras puede ser superiores, porque sólo se fiscalizaron los movimientos sospechosos y no de todos los ámbitos en los que intervenía la caja municipal.

La investigación permitió comprobar que todos los asientos que carecen de soporte documental se realizaron desde «un mismo usuario autorizado»: una funcionaria. El Ayuntamiento actuó entonces de inmediato: apartó de su puesto a la presunta autora y denunció los hechos ante los tribunales.

La fiscalización de la Cámara de Cuentas ha ido ahora más allá, hasta averiguar los motivos que propiciaron este agujero en la caja municipal de Dos Hermanas. Los auditores han podido constatar una absoluta falta de control tanto en el sistema de recaudación como en el grabado informático de las operaciones. Subrayan, por ejemplo, que el acceso de los usuarios autorizados al sistema de contabilidad no estuviera limitado por áreas, de manera que cualquiera de ellos podía hacer «cualquier tipo de operación, fuera o no de su competencia». Pero es que esa situación se podría dar aún hoy, porque el informe del órgano fiscalizador andaluz señala que «no ha quedado acreditado que en la actualidad se hayan establecido filtraciones al acceso y uso de los programas de contabilidad».

Dado que la misma persona se encargaba de recibir el producto de la redaudación y de realizar las anotaciones, los auditores concluyen que el Ayuntamiento «no había establecido ningún mecanismo que permitiera comprobar si lo efectivamente contabilizado se correspondía con la recaudación obtenida y que se custodiaba en la caja».

El papel de la Tesorería no queda en buen lugar. A los auditores no les consta que sus responsables «realizasen alguna función de custodia de los fondos públicos gestionados por caja», como están obligados. «No se ha aportado la realización de ningún arqueo o recuento de existencias para verificar que el saldo contable y el disponible en las cajas de tesorería fueran coincidentes», señala el informe.

Tras detectar el agujero contable, el Ayuntamiento que preside el socialista Francisco Toscano decretó la clausura de la caja municipal y comunicó a la Cámara de Cuentas su intención de no volver a utilizarla como sistema de gestión de tesorería. Pero siguió usándola. Los auditores han constatado la existencia de dos cuentas bancarias que presentaban movimientos a lo largo del ejercicio 2012 y 2013, y una cuenta más «clasificada incorrectamente» como cuenta de banco.

La existencia de esta cuenta de caja incluso después de acreditarse las irregularidades queda confirmada por un informe emitido el 12 de mayo de 2015por el tesorero de la corporación, según el cual «hasta el 1 de octubre de 2013 se siguieron realizando anotaciones contables» en la citada cuenta. «No consta acuerdo o documento alguno relativo al cierre de la caja», concluyen los auditores.

 

 

Fuente: EL MUNDO

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