El consejero de Economía deberá justificar cómo gastó 16 millones

  • La Junta abre expediente de reintegro a la Universidad de Sevilla por la ayuda para su biblioteca demolida mientras se construía

  • Ramírez de Arellano fue rector hasta junio, cuando la presidenta de la Junta Susana Díaz lo llamó a su Gobierno

VILLALOBOS - ARELLANOS

El consejero andaluz de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, deberá justificar ante su propio departamento cómo gastó una subvención de 16,4 millones de euros que la Junta de Andalucía otorgó a la Universidad de Sevilla para construir la fallida biblioteca proyectada por la arquitecta israelí Zaha Hadid, demolida en fase de construcción por orden judicial. Durante el proceso de construcción, demolición y levantamiento de una biblioteca en suelos distintos, Ramírez de Arellano fue vicerrector de infraestructuras, primero, y rector, después.

La situación es sorprendente. El 6 de abril de 2015, la Universidad de Sevilla, entonces dirigida por Ramírez de Arellano, presentó sus cuentas anuales afirmando que «no procede reintegro alguno». Pero «a finales de junio o principios de julio», según ha confirmado la Junta de Andalucía, ya con Ramírez de Arellano de consejero de Economía y Conocimiento, su departamento comunicó a la Universidad Hispalense el inicio de un expediente de reintegro al considerar que la subvención no ha sido debidamente justificada.

La Consejería señaló ayer que la apertura de expediente de reintegro, acordada por Manuel Torralba en calidad de director general de Universidades, es un documento reservado dentro de un procedimiento administrativo, ello a pesar de que las dos partes implicadas -la Junta y la Universidad- son entidades del sector público. La Junta apenas se limitó a corroborar la información de El Correo de Andalucía, según la cual la reclamación afecta a los 16.435.910,42 euros pagados en su día para la construcción del centro.

Dinero perdido

Al menos 8,7 millones de euros, más de la mitad del dinero recibido, se gastó en construir parte de la estructura del edificio proyectado por Zaha Hadid y en demolerlo después. Así lo refleja la memoria de las cuentas anuales de 2014 de la Universidad, firmadas el 6 de abril de 2015 por el jefe de contabilidad, el gerente y el entonces rector, hoy consejero de Economía.

Otros 4,8 millones de euros se destinaron a la construcción de una biblioteca en un emplazamiento distinto, ya que disponer de ella era una de las «necesidades prioritarias» de la Universidad. En total, el dinero empleado en construir, demoler y volver a construir en un lugar distinto asciende a 13,6 millones de euros, si bien la Hispalense asegura que presentó ante la Junta de Andalucía una cuenta justificativa final de 15,7 millones de euros con sus correspondientes facturas.

Al cierre de la cuenta anual de 2014, el pasado 6 de abril, la Universidad entonces dirigida por Ramírez de Arellano aseguraba que el centro «no ha recibido al día de la fecha reparo alguno a la mencionada cuenta justificativa, ni se le ha notificado inicio de expediente de reintegro de la subvención, por lo que la dirección de esta universidad estima que no procede reintegro alguno de los derechos ya reconocidos».

La Universidad de Sevilla rechazó hacer ningún tipo de manifestación sobre la reclamación de la Junta de Andalucía ni tampoco sobre el papel de su ex rector en el asunto. «No vamos a entrar ahí», señaló un portavoz de la institución académica, considerando que, en todo caso, debe ser la Consejería la que aporte la información.

Ésta dijo que el consejero actuará como «garante de la legalidad»,rehusando entrar a valorar si Ramírez de Arellano podría incurrir en algún tipo de incompatibilidad en este procedimiento administrativo o si queda desacreditado como gestor público por el hecho de que la Junta de Andalucía ponga en tela de juicio la gestión que hizo de una subvención millonaria.

Fuente: EL MUNDO

Anuncios