El gerente del Bajo Guadalquivir gastó 2.500 € en un viaje a Cuba sin justificar

mancomunidad - gerente

El entonces consejero de Gobernación, Francisco Menacho, con los responsables de la Mancomunidad del Bajo Guadalquivir en una reunión en la sede en el año 2012. CARLOS MÁRQUEZ

La Cámara de Cuentas detectó ya en 2011 gastos irregulares de algunos responsables de la entidad que agrupaba a nueve municipios de Sevilla y Cádiz

Pidió, además, explicaciones por el pago de extras salariales al interventor

El gerente de la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir durante la mayor parte de la existencia de ésta, José Antonio Navarro, se fue a Cuba a costa de la institución en el verano de 2006 en un viaje que no justificó. Se gastó 2.500 euros que se auto concedió como anticipo y que debería haber justificado con facturas y recibos a su vuelta del Caribe. Pero no lo hizo, según la investigación que en el año 2011 llevó a cabo la Cámara de Cuentas de Andalucía.

El órgano fiscalizador andaluz detectó estos gastos injustificados cuando revisaba la contabilidad de la mancomunidad relativa al ejercicio 2006 en la que, por cierto, encontró muchas otras irregularidades incluyendo incumplimiento de la legislación por la que debía regirse la entidad supramunicipal.

Según la documentación oficial a la que ha tenido acceso EL MUNDO de Andalucía -y que forma parte del sumario que investigan los juzgados 1 y 2 de Lebrija tras una denuncia del PP ante la Fiscalía-, Navarro realizó un viaje a Cuba el 31 de agosto de 2006 con cargo a la mancomunidad, para lo que recibió una provisión de fondos que ascendía a 2.500 euros. A la hora de fiscalizar estos gastos, la Cámara de Cuentas no encontró ni un solo documento acreditativo de los gastos, únicamente la anotación del anticipo en concepto de «viaje a Cuba».

Según fuentes de la mancomunidad, los viajes -tanto del gerente como de otros responsables- al país caribeño eran relativamente habituales. Por aquel entonces, Bajo Guadalquivir tenía en marcha un proyecto de cooperación con el municipio cubano de Pinar del Río, al que enviaba periódicamente ayudas y vehículos que ya no eran utilizados aquí.

En ocasiones, señalaron estas fuentes, Navarro iba acompañado por concejales de alguno de los ayuntamientos que formaban parte de la mancomunidad y lo habitual era que, para los gastos, emplease la fórmula de la provisión de fondos o, lo que es lo mismo, anticipos que luego debía justificar, aunque no siempre, como advirtió la Cámara, lo hizo así.

Además de los viajes al Caribe, el órgano de fiscalización de la comunidad autónoma detectó otras cuestiones extrañas en la contabilidad. Como el pago de complementos salariales discreciones a determinados trabajadores, entre ellos el que fuera interventor de la mancomunidad, Mariano Rodríguez Sánchez.

La instructora de las actuaciones que en 2011 siguió la Cámara de Cuentas contra la mancomunidad constató que al menos tres trabajadores -el interventor incluido- percibieron complementos que no estaban previstos en el convenio colectivo o que estaban por encima de los que les correspondían por grupo o categoría profesional.

Estas irregularidades se extendían asimismo al pago del concepto salarial de los trienios, en concreto en relación con el cálculo de este complemento.

EXPLICACIONES

La fiscalizadora llegó a pedir explicaciones a Bajo Guadalquivir por todas estas cuestiones y reclamó al presidente en una carta datada en septiembre de 2011 que justificase tanto el viaje a Cuba del gerente como los pagos salariales por encima del convenio.

En las conclusiones del informe que realizó tras su fiscalización -y que fue publicado en su momento- destacó el caos contable y de control interno de la mancomunidad. De hecho, detalló que la documentación de cada trabajador no se encontraba recogida en un único expediente y que en cada uno de ellos faltaba documentación, incluido el DNI.

Igualmente, la documentación de los expedientes de contratación tampoco estaba recogida en un solo expediente.

Entre las ilegalidades, la Cámara de Cuentas de Andalucía destacó la no confección de liquidación de ninguno de los presupuestos que, sucesivamente, se fueron prorrogando. La mancomunidad tampoco rendía cuentas a los órganos de control externo ni cerró la contabilidad.

Por otro lado, tampoco inscribió los convenios colectivos en el registro, ni los depositó en el Consejo Andaluz de Relaciones Laborales y, mucho menos, los publicó en los boletines oficiales.

Procedimientos de contratación no justificados, lo mismo que contratos de servicio y consultoría completaban el desastroso panorama de la mancomunidadque se encontró la Cámara.

Fuente: EL MUNDO

Anuncios