Españoles…Andalucía ha muerto

2015_11_28_cabecera

Españoles: Andalucía ha muerto. La región meridional que asumió el gran reto de la “primera modernización”, de la “segunda modernización”, de ser “imparable”, del “te quiere” o del “sólo hay una”, ha entregado su vida, quemada día a día, hora a hora, en cumplimiento de lo ordenado por sus bárbaros rectores: alimentar a vividores de lo ajeno, a “bandidos” que han masacrado el patrimonio de un pueblo, el andaluz, sumiso como ninguno.

Sé que en estos momentos mis letras escritas entre sollozos os llegarán confusas por el temblor de mis dedos sobre el teclado, pero también por vuestros lamentos y suspiros. Es natural: es el llanto de España, que siente como nunca la angustia infinita de haber perdido a una de sus Hijas, la de la guasa sempiterna de sus habitantes, la de las romerías infinitas, la de la corrupción sin solución. Es la hora del dolor y de la tristeza, pero no es la hora del abatimiento ni de la desesperanza.

Es cierto que Andalucía, la que durante tantos años se nos brindó como la futura “California de Europa”, ya no está con nosotros, pero nos deja sus asadores de vacas, su universo de cuñados, su turismo de bocadillos, sus casos inagotables de corrupción, su fracaso educativo, sus obras inacabadas y su empleo destruido; nos queda su ejemplo de Comunidad gobernada excelentemente para beneficio de los del Régimen perpetuo.

Porque fuimos testigos de su último latido, cuando ya la muerte había hecho presa en su triste corazón, puedo aseguraros que, para vosotros y para España, fue su último pensamiento, plasmado en este mensaje con que nuestra Andalucía se despide de esta España a la que tanto quiso y tan apasionadamente sirvió, entre ferias, panderetas, coplas y……su larga enfermedad.

/sigue el testamento…

[Testamento de Andalucía(1), escrito en 2015]

Españoles:

Al llegar para mí la hora de rendir la quebrantable vida ante España y la Unión Europea, y comparecer ante su inapelable juicio, pido a ambas que me acojan benigna a su presencia, pues quise vivir y morir como la “California de Europa”, y me temo que acabaré como el “Cuerno de Europa”. En el nombre de los andaluces, me honro y ha sido mi voluntad constante ser hija fiel del Estado español, en cuyo seno voy a morir. Pido perdón a todos, como de todo corazón perdono a cuantos se declararon mis enemigos, sin que yo los tuviera como tales. Creo y deseo no haber tenido otros que los corruptos y aquéllos que lo fueron de España, a la que amo hasta el último momento y a la que prometí estar unida hasta el último aliento de mi vida, que ya sé próximo. Quiero agradecer a cuantos han colaborado con entusiasmo, entrega y abnegación en la gran empresa de hacer una España única, y espero que no acabe tan fragmentada y corrupta como quienes me habitan.

Por el amor que siento por España, os pido que no perseveréis en la secesión de sus regiones, en la eterna competición por ser los más vanidosos y en conseguir la corrupción más cruel y desalmada, y que rodeéis a las demás regiones de España del mismo afecto y lealtad que a mí me habéis brindado y le prestéis, en todo momento, el mismo apoyo de colaboración que de vosotros he tenido.

No olvidéis que los enemigos de Andalucía, de toda España y de la civilización están alerta. Velad también vosotros, y para ello deponed, frente a los supremos intereses del pueblo español, toda mira personal o de los corruptos.

No cejéis en alcanzar en toda España la libertad, los derechos, la igualdad, el trabajo, la justicia, la sanidad, la educación, la transparencia, el buen gobierno, la cultura y la riqueza que no pudieron disfrutar mis habitantes, y haced de todo ello vuestro primordial objetivo.

Mantened la unidad de las tierras de España, exaltando la rica multiplicidad de sus regiones como fuente de la fortaleza de la unidad de la nación española.

Quisiera, en mi último momento, unir los nombres de Andalucía y de España y abrazaros a todos para gritar juntos por última vez, en los umbrales de mi muerte:

¡Abajo los corruptos! ¡Viva España! ¡Y olé!

Fdo.: ANDALUCIA

(1) Andalucía falleció tras una larga enfermedad de más de 30 años. No se sabe cuando fue escrito este testamento, pero numerosos investigadores y colaboradores creen que pudo ser unos días antes de que la empresa Abengoa presentara el preconcurso de acreedores y el Tribunal Constitucional dictara una sentencia desestimando el recurso contra la Ley 1/2011 de reordenación del sector público andaluz, circunstancia que permitirá a la administración paralela gastar los fondos públicos sin fiscalización previa de funcionarios interventores, es decir, sin control.

Fuente: LUIS ESCRIBANO

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