Una mujer mata a su marido de un martillazo y luego se ahorca

El motocarro de la víctima estacionado delante de la vivienda -aún precintada- donde se produjeron los hechos. CONCHITINA

La mujer, de 63 años y que podría sufrir alguna enfermedad nerviosa, golpeó a su marido cuando estaba sentado en el sofá

Una hija del matrimonio alertó en la tarde del martes a la Policía Nacional tras descubrir los cuerpos sin vida de sus padres

 

 

No había denuncias previas, no había antecedentes de malos tratos, al menos de forma oficial, pero Rafael y su mujer terminaron su matrimonio de forma trágica después de que ella, de 63 años, matase a su marido, de 71 años, a martillazos y con un arma blanca para luego suicidarse. Los hechos ocurrieron en el domicilio familiar, en el número 5 de la calle Eustaquio Barrón de Sevilla, muy cerca del Pumarejo, aunque la fecha exacta aún no se conoce. Los cuerpos se descubrieron este martes, pero el asesinato de Rafael y el posterior suicidio de su mujer podrían haber sucedido días atrás.

Fuentes de la Policía Nacional han confirmado que fue una de las dos hijas que tenía la pareja la que halló los cadáveres en la tarde de ayer cuando acudió a casa de sus padres. Los vecinos cuentas que se vivieron momentos de tensión y que la hija sufrió una fuerte conmoción al encontrar a sus progenitores fallecidos en la vivienda, donde también apareció muerto el perro de la familia. Se especula con la posibilidad de que la homicida, que podría sufrir algún trastorno de tipo nervioso, matase también a la mascota antes de acabar con su propia vida.

El arma utilizada podría haber sido un martillo, aunque será la autopsia la que esclarezca definitivamente el cómo de este crimen. Lo que parece confirmado es que la mujer usó, además, un arma blanca con la que, señalaron las fuentes policiales consultadas, le habría infringido diversas heridas a la víctima cuando se encontraba sentado en el sofá.

Ni a la Policía Nacional ni al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) le constan denuncias anteriores por malos tratos contra ninguno de los cónyuges, a pesar de que algunos vecinos aseguraban ayer que la mujer habría denunciado a su esposo años atrás por maltrato psicológico, aunque luego habría retirado la denuncia. Sin embargo, las fuentes consultadas aseguraron que no hay constancia de nada de eso.

El matrimonio vivía en esta casa del centro de Sevilla desde hace muchos años y era muy conocido por el vecindario. Rafael, la víctima, había trabajado casi toda su vida en el Hospìtal Militar, aunque en los últimos años recogía chatarra. Los vecinos apuntan a que podría haber sufrido el síndrome de Diógenes, ya que llevaba a su casa algo más que chatarra.

Los cuerpos de la pareja fueron levantados sobre las diez y media de la noche de ayer, unas dos horas después de que fueran descubiertos por la hija del matrimonio y su compañero sentimental.

Al parecer, según los testimonios de vecinos y conocidos recabados por los investigadores, la mujer padecía una enfermedad nerviosa desde hace tiempo. La víctima había trabajado en el Hospital Militar durante casi toda su vida y ahora se dedicaba a buscar chatarra. Algunas vecinas aseguran que hace años la mujer habría denunciado a su marido por malos tratos psicológicos y luego habría retirado la denuncia.

 

 

Fuente: EL MUNDO

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